Ángel Carmona

Datos-Ángel-Carmona-w

No es ningún secreto, La Gran Evasión es asiduo oyente de Hoy Empieza Todo y de Radio 3 por lo que es todo un placer volver a ser testigo directo del programa. ¡ Antes de nada gracias¡

Ángel llevas años despertando a la audiencia de Hoy Empieza Todo. Sueles decir eso de “no por mucho madrugar uno se acostumbra”. ¿Convencimiento o resignación?

O incluso necesidad. Tiene un punto de resignación pero la realidad es que hay una relación dicotómica. Por un lado te tienes que levantar muy pronto pero por otro tienes el mejor trabajo del mundo. La conclusión es “ya no puedes dar pena”. Los primeros años puedes excusarte pero ya a partir de varios años tienes que adaptarte como sea. Es una puta gordísima. La fase REM nosotros debemos aniquilarla pero es como aquello que dicen quienes tienen hijos : “compensa”. Compensa, compensa muchísimo. Es como si el público se levantase y nosotros le hiciéramos el desayuno. Hacer el desayuno para cientos de miles de personas es muy, muy placentero.

Como reza la cabecera de la web del programa, Hoy Empieza Todo es entre otras cosas “un compendio de melocotonazos”. Gran verdad pero confiesa. ¿Cuáles son tus fuentes musicales?

De inicio no nazco relacionado con la cultura indie. Con 13 años me gustaba Loquillo y toda esa onda. Es por donde empecé. Recuerdo que mis amigos eran heavies pero yo no llegaba a tener los discos de Iron Maiden… me quedaba en Pearl Jam. Era rocker, escuchaba a Elvis… pero siempre he contado que no me hubiera importado iniciarme en la era Mod. También me impactó mucho descubrir a Hendrix. Recuerdo escucharle en “Pioneros” de Radio 3. De Hendrix para arriba fui a Queen. De Hendrix para abajo fui hacia a los Yardbirds, a los Kings… donde descubro de verdad el pop. Pero es curioso porque llegué tarde a la época dorada de grupos como los Pixies… con 16 y 17 años escuchaba jazz, mucha música brasileña. Más adelante empiezo a posicionarme, a estar más en la onda, al corriente de la actualidad y de las tendencias.

Ángel Carmona rockero. Foto Andrea Silván

La Gran Evasión siente predilección por África, sus ritmos y sus gentes. En tu caso tuviste la suerte de poder viajar a Dakar. ¿ Cómo fue esta experiencia?

Se trató de un viaje musical de la mano de Paloma Zapata, una directora de video clips, y Jairo Zavala de Depedro. Paloma se apasionó de Senegal y en concreto por la región de la Casamance. Jairo, que es amiguete y con el cual ya había viajado ya a Brasil, me llamó animándome a acompañarles en este viaje “documental”. Jairo iba hablando y tocando con músicos locales pero lo apasionante es que no eran los popes de la música senegalesa, que por otra parte la mayoría viven fuera, en París. La filosofía y el objetivo era palpar y sentir la relación de la música con el lugar. Ahí es intrínseco, es como el comer. Existe incluso una tradición oral que se mantienen a través de la música. Basta el ejemplo de los “griots”. Igualmente nos impactó la diversidad cultural y religiosa que se nota también en la música.

 La música es tu pasión pero también tu trabajo. ¿Te sigue apeteciendo viajar a festivales en el extranjero? ¿Algún festival que recomiendes que aúne diversión y cultura?

Conocer un país por la música es una buena carta de presentación. Así fue como empecé a tener curiosidad por Brasil. Supone una buena vía para ir descubriendo tradiciones y costumbres. Esto mismo lo he podido comprobar igualmente en Estados Unidos, en Senegal y recientemente en Dinamarca acudiendo al Spot Festival en Aarhus. A raíz de eso tengo un programa en Radio 3 Extra, “Nordiscos” que me permite investigar, estar en contacto con grupos y tener lazos afectivos con una realidad social que desconocía.

En cuanto a festivales destacaría el mismo Spot, perfecto para conocer lo que ocurre en Escandinavia. Ahí uno se da cuenta de la puntualidad y del afán por tener todo perfectamente organizado pero también darse cuenta de que la música no tiene que ir ligada a la tradición y de la capacidad que poseen para clocar y exportar cualquier tendencia musical. Otro que me gusta mucho, y en el que estuve, es el Bonnaroo en Manchester, Tennessee. Una buena manera para entender la cultura americana.

En otro sentido hay festivales descacharrantes como los que tienen lugar en sitios por ejemplo como Ziguinchor en Senegal, donde los grupos llegan tarde, tocan dos canciones, la prueba de sonido coincide con el concierto, se van incorporando los músicos…

Supongo que algo inherente a la radio es la capacidad de improvisar y adaptarse a las circunstancias. ¿Eres igual a la hora de viajar o te gusta planificar y tener todo atado?

Soy bastante caótico así que dependo de con quién viaje. Mi mejor virtud es elegir el buen compañero de viaje y juntarse así con personas metódicas y organizadas. Pero depende. Dos ejemplos.

El viaje que más me marcó fue uno musical por el sur de Estados Unidos, tocando y viajando al mismo tiempo. Lo organizamos bastante pero de haber sido un poco más metódico hubiera sido ya la leche y hubiéramos visto más lugares en ciudades como Nueva Orleans. Sin embargo el año pasado fuimos por Canadá y Estados en coche y comprobé que cuando te sales de la ruta, y pillas por ejemplo las carreteras secundarias, es cuando ocurren las cosas y te sorprendes de verdad.

Cada vez cometo el acierto o el error de buscar a gente parecida a mí. Un muestra es Montreal, una maravilla de ciudad, donde sientes una energía positiva, un lugar nuevo. desconocido pero que se parece mucho a los sitios donde estás acostumbrado a vivir.

La Gran Evasión se inspira en la máxima del alpinista Yvon Chouinard “Es la búsqueda lo que importa. La transformación que hay dentro de ti, eso es lo que importa”. ¿Estás de acuerdo con esta frase y esta filosofía de viaje? ¿ Qué buscas al viajar?

Diría que al viajar busco la experiencia, el conocimiento y la casualidad. La experiencia son tatuajes imaginativos que tienes y que te ayudan a tener un recuerdo que resulta agradable con el paso del tiempo. El conocimiento te permite saber como funcionan las cosas y generar una necesidad que quieres que pase en tu ciudad. A lo mejor es necesario disfrutar a tope de tu ciudad para luego saber sacar el extra y valorar lo ajeno.

Otra cosa que me agrada es la sensación de poner los pies en lugares que nunca he visitado y que provocan experiencias distintas. No es tan sencillo. Eso lo viví sin ir más lejos en Etiopía. Por otro lado me gusta añadir un cometido al viaje. En Brasil fui con una escuela de música o al sur de Estados Unidos viajé para tocar y “dar las gracias” a aquellos que me hicieron descubrir la música: Johnny Cash, Elvis…

Ángel Carmona en tumba de Johnny Cash

Además de periodista y locutor colaboras en un proyecto cultural : Leãozinho. Para aquellos que no estén familiarizados. ¿ En qué consiste?

El resumen, el leitmotiv, sería “la música genera música. Ayudamos a dinamizar algo existente. Un proyecto cultural dirigido por la señora Neuza en la favela Parada de Lucas en Río de Janeiro. Nosotros llegamos a esa casa y desarrollamos ahí una escuela donde los alumnos y los profesores son de la favela. La organización apoya a que eso siga: hemos llevado guitarras, hemos llevado a músicos como Depedro, les hemos brindado la oportunidad de tocar en el Instituto Cervantes… pero el objetivo es que las cosas fluyan, que las clases sigan… Llegamos a la conclusión de que los alumnos tienen que formar a sus compañeros. Es la manera de alimentar el proyecto y dotarles de un trabajo, que se relacionen, que se encuentren con otros niños. La música es una herramienta que sirve para desarrollarse y formarse. La filosofía es promover la formación de forzadores pero que vean que estamos presentes, de ahí el objetivo de ir cada año.

¿Tienes algún viaje en mente? ¿Alguna recomendación para una Gran Evasión?

Creo que hay que intentar no repetir los viajes. Aquel que hice por Estados Unidos, con tres amigos, un coche, una guitarra, tocar en las tumbas de músicos que admiramos, conocer a B.B King en Indianola, Mississippi…esas experiencias son únicas.

Para mí cualquier tipo de viaje “evasivo”, aunque no cómodo, tiene que ver con el África negra. Las dos veces que he caído por ahí me ha llamado tanto poderosamente la atención que no puedo pensar en lo que ocurre en España. La luz es tan potente, todo es tan diferente, tan intenso, que no puedes “despistarte”.

Me encantaría conocer América Latina en profundidad. Hay justamente un documental muy interesante de Calle 13 que se llama “Sin mapa”, donde el grupo recorre Sudamérica visitando y descubriendo pueblos indígenas al tiempo que actúan en grandes estadios. Me gusta el contraste entre diferentes realidades. Por desgracia a veces cuesta descomprimir. Parar de verdad y tener tiempo para descubrir lugares con calma.

Como sabes una de las secciones de La Gran Evasión se denomina “La maleta”. Ahí se recomiendan películas, libros, música… relacionadas con un determinado país. A bote pronto y sin comodín del público, recomiéndanos alguna película, algún libro y sobre todo alguna canción que te inspire y anime a viajar.

Pregunta complicada y lo que te diga ahora no valdrá porque luego pensaré en otra cosa. Un libro que simboliza un viaje es “la vuelta al mundo en ochenta día” pero no sería la “respuesta correcta” ni el libro que a mí me invita a viajar. Una curiosidad el día antes de viajar a Brasil vi “Tropa de élite” y estando ahí, en la favela, vi una película local donde se secuestran a gente y se escuchaban tiros y honestamente no sabíamos si los tiros eran de la pelo o provenían de la favela. La canción, aunque te la cambiaré, podría ser “On The Road Again” de Willie Nelson.

Ángel ha sido un lujo hablar y aprender contigo de dos de tus pasiones: la música y los viajes. Valió la pena madrugar.

A vosotros lectores, La Gran Evasión os invita y anima a madrugar.Descubriréis auténticos melocotonazos en el mejor programa musical de radio. Hoy Empieza Todo, en la imprescindible Radio 3. La emisora rebelde y anticomercial de nuestras ondas.

Y no olvidéis una frase. “La música genera música”. Descubrid un proyecto novedoso y útil. Leãozinho. Os lo dice alguien con pasado de cooperante.

Leaozinho: Música genera música